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San Cristóbal

  Significado de Cristobal
Fiesta: 10 de Julio    ¿? - † Siglo III

atrón antaño de los arrieros, luego de los camioneros y hoy de todos los conductores, en San Cristóbal se sintetiza la conciencia de responsabilidad de todos ellos. La imagen de San Cristóbal en millones de coches y camiones (las motos tendrían que hacerle también un sitio al Santo) es como un Ángel de la Guarda que nos aconseja prudencia. He aquí la leyenda que dio lugar a este especial culto y veneración de San Cristóbal: cuando era un problema atravesar los ríos, porque había muy pocos puentes, uno de los oficios era el de porteador, por el pago de una cantidad, había hombres corpulentos y robustos que pasaban a la gente de una orilla a otra.

Ese era el oficio de San Cristóbal. Era tan buena persona que no negaba a nadie el servicio aunque no le pudiera pagar.

San Cristóbal

Y ocurrió que una de las veces vio un niño en la ribera y este le pidió que le pasase a la otra orilla,  se lo puso al hombro creyendo que el peso sería insignificante. Se equivocó. Cuenta uno de sus biógrafos que Cristóbal entró animoso al río con su báculo (una recia y alta vara con la que solía ir a todas partes), como jugueteando con las ondas; pero a los pocos instantes conoció que el alto bajel se iba a pique, arrebatado de la furia de las aguas. Crecían éstas; se hinchaban las olas; procuraba Él cortarlas valientemente, haciendo pie firme en la arena; pero nada le valía, porque el niño que llevaba en sus hombros le abrumaba tanto con el peso, que si Él mismo no le diera la mano, en ellas hubiera hallado su sepultura. Rendido, sudando y gimiendo, salió a la orilla y admirado puso al niño en la arena y le dijo: "¿Quién eres, niño? En gran peligro me has puesto. Jamás me vi en riesgo de perder la vida, sino hoy, que te llevé sobre mi espalda. Las coléricas aguas aumentaban su enojo, y tú ibas multiplicando tu peso. No pesabas tanto al principio. ¿Quién eres, niño, que tan en la mano tienes hacerte ligero o pesado?. Al dejar al pasajero en la otra orilla, éste le dijo que era Jesús, y se manifestó a Él como en la Transfiguración, en premio por su continuada generosidad.

Según la tradición, fue Cristóbal el primogénito y unigénito de un rey cananeo, y nació en Sidón o en Tiro. Antes de ser bautizado se llamaba Relicto. Tenía gran porte, verdadero gigante por su estatura, de cabellera rubia, ojos claros y mirada penetrante; y despertaba en todos excepcional simpatía.

Murió por defender a Cristo en el siglo III.