Buscar
 

San Félix de Nola

Fiesta: 14 de Enero    ¿? - † 260

atural de la antiquísima pequeña ciudad de Nola (la más vasta y fértil llanura de la Campania occidental, no lejos de la populosa Nápoles y de la señorial Caserta), abrazó el servicio apostólico desde muy joven. Al morir su padre, Hermias, un soldado de origen sirio, Félix distribuyó su herencia entre los pobres y fue ordenado sacerdote por San Máximo, Obispo de Nola. Al iniciarse una cruel persecución contra la Iglesia, Máximo huyó al desierto para continuar al servicio de su rebaño. Al no ser encontrado por los soldados romanos, Félix, quien lo sustituía en sus deberes pastorales, fue tomado preso, azotado, cargado de cadenas y encerrado en el calabozo cuyo piso estaba lleno de vidrios.

[Saint Felix of Nola]

Sin embargo, el Ángel del Señor se le apareció y le ordenó ir en ayuda de su Obispo, quien yacía medio muerto de hambre y de frío. Ante su capacidad de hacerlo volverlo en sí, el Santo acudió a la oración y al punto apareció un racimo de uvas, cuyas gotas derramó sobre los labios del maestro, el cual recuperó el conocimiento siendo conducido luego a su Iglesia. Félix permaneció escondido orando permanente por la Iglesia hasta la muerte de Decio; sin embargo, continuó siendo perseguido hasta que se estableció la paz de la Iglesia.

Como presbítero, pues, y pobre, pudo Félix continuar su misión evangelizadora entre la veneración cada día más profunda de los fieles de Nola, veneración que se convirtió en ferviente devoción a su memoria, a su sepulcro, cuando Dios le llamó al cielo. En la misma Roma le fue consagrada una basílica, y el papa San Dámaso le dedicó un epigrama para implorar su protección en momentos de graves apuros.

Murió en medio de la pobreza y el servicio de los más necesitados, a pesar de que fue elegido como Obispo de Nola.