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San Millán o Emiliano de la Cogolla

Fiesta: 12 de Noviembre    473 - † 574

an Millán es uno de los confesores hispanos más celebrados de la España visigoda. Nació en Castilla en el 473, en la provincia de Logroño, hoy la comunidad autónoma de la Rioja, cerca del monte llamado Cocola. Su fama lo hizo tener una presencia en la iconografía, imaginería popular, leyendas, apariciones en batallas libradas contra los moros. Todo esto produjo un oscurecimiento de la verdadera figura de San Millán, monje pobre, eremita y Santo. Millán es hijo de pastores y pastor Él mismo desde su niñez. Cuando cumplió los 20 años, se marchó de anacoreta.

Se hace discípulo del ermitaño Félix, llevando vida solitaria y penitente en la provincia de la Rioja, en la montaña de Bilibio, cerca de Haro.

San Millán o Emiliano de la Cogolla

Habiendo aprendido el tenor de vida eremítico, vuelve a su pueblo para internarse en los montes Distercios. Pasa allí cuarenta y cuatro años. El obispo de Tarazona, enterado de su virtud, lo ordenó de sacerdote.

En torno al Santo va formándose una comunidad de hermanos y hermanas que formarán después de la muerte de San Millán el gran monasterio de San Millán de la Cogolla (Logroño). Ya en vida, San Millán es visitado, consultado y venerado. Salió al parecer muy poco de su eremitorio. La última salida que hace es para anunciar la destrucción de algunas ciudades de Cantabria. Fue un apóstol entre la gente del campo, de donde Él provenía. Su caridad era tan grande que se quedaba sin comer con tal de ver feliz al pobre. Un poco después muere con más de cien años.

Sus restos fueron venerados durante mucho tiempo en el mismo lugar de su ermita. En el 1076 sus restos son trasladados a la nueva Iglesia de Yuso. Los restos de San Millán reposaron allí durante más de setecientos años, donde desde 1809, peregrinan por las vicisitudes de las invasiones francesas, la desamortización de Mendizabal, la República española, etc... En 1943 sus restos vuelven al monasterio donde sigue siendo venerado y recibe continuamente los pedidos de intercesión del Pueblo de Dios.

La imagen muestra la página 72 del Códice Emilianense 60 del monasterio de San Millán. En ella puede apreciarse el texto de una homilía en latín a la que el monje copista ha hecho sus propias anotaciones (glosas) en castellano entre líneas y al margen del texto.