Buscar
 

San Pancracio

Fiesta: 12 de Mayo    290 - † 304

ste es uno de los Santos más populares y queridos de nuestro santoral, incluso los que no son practicantes tienen imágenes de Él en la casa, en el trabajo o en la cartera. La fama de San Pancracio fue debida a la corta edad en que sufrió el martirio, a los 14 años por declararse creyente y partidario de Nuestro Señor Jesucristo. Nacido en Frigia, provincia romana del Asia Menor. Su padre era un noble pagano llamado Cleonio que falleció cuando el niño tenía siete años. Pancracio fue a vivir con su tío paterno, Dionisio, quien fue un excelente modelo. Se trasladaron a Roma cuando el niño tenía diez años.

Por aquellos tiempos, el emperador Diocleciano mandó un edicto que perseguía a todos aquellos que abrazaba la fe cristiana.

San Pancracio

Como Pancracio continuaba afirmando que Él creía en la divinidad de Cristo y que deseaba ser siempre su seguidor y amigo, las autoridades paganas lo llevaron a la cárcel y lo condenaron y decretaron pena de muerte contra Él. Cuando lo llevaban hacia el sitio de su martirio (en la vía Aurelia, a dos kilómetros de Roma) varios enviados del gobierno llegaron a ofrecerle grandes premios y muchas ayudas para el futuro si dejaba de decir que Cristo es Dios. El valiente joven proclamó con toda la valentía que Él quería ser creyente en Cristo hasta el último momento de su vida. Entonces para obligarlo a desistir de sus creencias empezaron a azotarlo ferozmente mientras lo llevaban hacia el lugar donde lo iban a martirizar, pero mientras más lo azotaban, más fuertemente proclamaba Él que Jesús es el Redentor del mundo. Varias personas al contemplar este maravilloso ejemplo de valentía se convirtieron al cristianismo.

Al llegar al sitio determinado, Pancracio dio las gracias a los verdugos por que le permitían ir tan pronto a encontrarse con Nuestro Señor Jesucristo, en el cielo, e invitó a todos los allí presentes a creer siempre en Jesucristo a pesar de todas las contrariedades y de todos los peligros. De muy buena voluntad se arrodilló y colocó su cabeza en el sitio donde iba a recibir el hachazo del verdugo y más parecía sentirse contento que temeroso al ofrecer su sangre y su vida por proclamar su fidelidad a la verdadera religión. Allí en Roma se levantó un templo en honor de San Pancracio y por muchos siglos las muchedumbres han ido a venerar y admirar en ese templo el glorioso ejemplo de un valeroso muchacho de 14 años, que supo ofrecer su sangre y su vida por demostrar su fe en Dios y su amor por Jesucristo.

Los trabajadores lo invocan contra el paro y contra las enfermedades. De ahí viene su etimología: "El que lo puede todo". Ha sido un Santo muy amado, protector de inocentes. Patrón contra falsos testimonios, contra perjurio, juramentos, tratados, dolores de cabeza y calambres.