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Santa Paula Isabel Cerioli

Fiesta: 24 de Diciembre    1816 - † 1865

sta joven vino al mundo en Soncino, provincia de Cremona (Italia), el 28 de enero de 1816, en el seno de la noble y rica familia Cerioli. La bautizaron con el nombre de Costanza. Desde su más tierna infancia aprendió la severa lección del sufrimiento, pues su cuerpo era frágil y enfermizo. Estaba dotada de grandes virtudes espirituales, que su madre, con su sensibilidad, supo desarrollar. En especial le infundió la solicitud por la miseria, tan extendida entre la gente de los campos de Soncino.

De los diez a los dieciséis años fue enviada a estudiar al colegio de las Religiosas de la Visitación, de Alzano.

Paola Elisabetta Cerioli

A los diecinueve años, el 30 de abril de 1835, en un matrimonio arreglado por sus padres, que ella aceptó como voluntad de Dios, se casó con un hombre de cincuenta y ocho años, Gaetano Buzzecchi, heredero de los condes Tassis. En las difíciles relaciones con su marido, enfermo y espiritualmente alejado, Costanza fue siempre generosa, paciente y dócil. Tuvieron cuatro hijos, tres de los cuales murieron casi al nacer, y el cuarto, Carlo, a los dieciséis años falleció, afectado por una grave enfermedad, a pesar de intentar curarlo con todos los medios posibles.

Pocos meses después de la dolorosa muerte del último de sus hijos, quedó viuda, a la edad de treinta y ocho años, única heredera de un ingente patrimonio. Entonces, entró en una crisis existencial, en la que sólo la sostuvo la fuerza de la fe y la ayuda espiritual de dos obispos de Bérgamo. Y encontró su camino en el servicio desinteresado y generoso a los niños pobres. Comenzó abriendo su rico palacio de Comonte a dos niñas huérfanas. Poco a poco fue aumentando el número de los niños abandonados que acogía y atendía, así como el de personas a las que encargaba de su formación y asistencia. La congregación de las Religiosas de la Sagrada Familia comenzó formalmente el 8 de diciembre de 1857, en Soncino, con la profesión religiosa de la fundadora, que cambió el nombre de Costanza por el de Paula Isabel. Pocos años después, el 4 de noviembre de 1863, puso las bases de la rama masculina, los Hermanos de la Sagrada Familia, que se dedican al trabajo y al apostolado en el campo. Escribió personalmente las Constituciones de ambos institutos, que fueron aprobadas por el obispo de Bérgamo. En el centro de su espiritualidad está la caridad, subrayando una profunda relación personal con Dios.

Consumó su débil salud, padecía de una leve deformidad en la espina dorsal y su corazón le causaba constantes molestias, en la asistencia caritativa y en la actividad religiosa. Murió en Comonte, en la madrugada de la víspera de la Navidad, el 24 de diciembre de 1865, mientras dormía, a los 49 años. Fue beatificada el 19 de marzo de 1950 por el Papa Pío XII.