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San Pedro Crisólogo

Fiesta: 29 de Julio    380 - † 450

an Pedro Crisólogo, nació probablemente en Imola hacia el 380. Cuando fue elegido como obispo de Rávena (entre 424 y 431), la antigua ciudad se hallaba en el apogeo de su grandeza imperial, bajo el gobierno de Gala Placidia. El obispo Pedro dio pruebas de ser un político de valer, permaneciendo totalmente fiel a las tareas de su oficio pastoral. Predicó mucho. Han llegado hasta nosotros 170 de sus sermones, que son los que se conservan. Se trata de breves exhortaciones, de homilías acerca de la Escritura o del año litúrgico, preparadas para instruir con sencillez e impulsar al pueblo cristiano a vivir conforme al Evangelio. No se advierten en ellas ni la inspiración literaria de Agustín, ni la teología de León Magno (los dos contemporáneos de Pedro), pero el pueblo de Rávena, altos dignatarios de la corte o marinos del puerto de Classe, veían en ellas unas palabras henchidas del calor adecuado a la vez que una enseñanza que nunca se apartaba de su vida.

San Pedro Crisólogo

Su nombre real era solamente Pedro. Sin embargo, como su don de palabra y elocuencia eran tan sublimes, todo el mundo le llamaba “Crisólogo”. Este apodo o apelativo le encajaba mejor con lo que realmente era. Basta leer hoy mismo sus Sermones para caer en la cuenta de su belleza literaria, de su profundo sentido religioso y su brevedad en contar la verdad. Debido a sus méritos intelectuales y a su extraordinaria forma en comunicar la doctrina y la vida de Cristo, la Iglesia lo nombró doctor por ser uno de sus hijos más preclaros.

Como prelado, Pedro se distinguió por su actividad como constructor de edificios sagrados, pero sobre todo sobresalió como predicador. El estilo de Pedro es retórico, académico. Sus discursos acusan una preparación esmerada; Pedro no decía nada que antes no hubiese escrito, estudiado, aprendido. San Pedro Crisólogo predicó entre los concilios de Efeso y de Calcedonia. Por eso es natural que sus discursos estén saturados de las preocupaciones cristológicas de la época. Creemos que este aspecto es el más interesante de los sermones. Mas no hay que olvidar que Crisólogo no es teólogo propiamente dicho. En las exhortaciones se refleja, ante todo, la preocupación pastoral del obispo de Ravena.

Pedro murió el 3 de diciembre del año 450. Según la tradición, fue a morir a su patria, junto al sepulcro del mártir San Casiano. De hecho, actualmente su sepulcro se venera en la cripta llamada de San Casiano, de la catedral de Imola. El Papa Benedicto XIII lo declaró doctor de la Iglesia en 1729.