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San Severino

Fiesta: 8 de Enero    410 - † 482

ste Santo es patrono de Viena (Austria) y de Baviera (Alemania). Había nacido probablemente en Roma el año 410. A nadie decía que era de Roma ni que provenía de una familia noble y rica, pero su perfecto modo de hablar el latín y sus exquisitos modales y su trato finísimo lo decían. San Severino tenía el don de profecía (anunciar el futuro) y el don de consejo, dos preciosos dones que el Espíritu Santo regala a quienes le rezan con mucha fe.

El Santo iba repitiendo por todas partes aquella frase de la Santa Biblia: "Para los que hacen el bien, habrá gloria, honor y paz. Pero para los que hacen el mal, la tristeza y castigos vendrán". Y anunciaba que no es cierto lo que se imaginan muchos pecadores: "He pecado y nada malo me ha pasado". Pues todo pecado trae castigos del cielo. Y esto detenía a muchos y les impedía seguir por el camino del vicio y del mal.

Nuestro Señor en la Sagrada Eucaristía

San Severino era muy inclinado por temperamento a vivir retirado rezando y por eso durante 30 años fue fundando monasterios, pero las inspiraciones del cielo le mandaban irse a las multitudes a predicar penitencia y conversión. Buscando pecadores para convertir recorría aquellas inmensas llanuras de Austria y Alemania, siempre descalzo, aunque estuviera andando sobre las más heladas nieves, sin comer nada jamás antes de que se ocultara el sol cada día; reuniendo multitudes para predicarles la penitencia y la necesidad de ayudar al pobre y sanando enfermos, despertando en sus oyentes una gran confianza en Dios y un serio temor a ofenderle; vistiendo siempre una túnica desgastada y vieja, pero venerado y respetado por cristianos y bárbaros, y por pobres y ricos, pues todos lo consideraban un verdadero Santo.

Respetado y amado por la gente humilde como por los reyes y guerreros, vivió muy pobremente, sin sacar ninguna ventaja material para sí mismo: vestía la misma túnica tanto en invierno como en verano, dormía pocas horas acostado en el suelo y con cilicios, y se dice que en cuaresma sólo comía una vez por semana.

Murió el 8 de enero del año 482. A los seis años fueron a sacar sus restos y lo encontraron incorrupto, como si estuviera recién enterrado. Al levantarle los párpados vieron que sus bellos ojos azules brillaban como si apenas estuviera dormido. Sus veneradas reliquias reposan en Frattamaggiore (Nápoles) junto al mártir Sosso.

En Austria todavía se conserva en uno de los conventos fundados por él, la celda donde el Santo pasaba horas y horas rezando por la conversión de los pecadores y la paz del mundo.